teatro bola de carne

Primera paradoja: Aquí no habrá afirmaciones definitivas. Cada texto aquí compartido pretenderá ser un artefacto con instructivos flexibles para desmontar y usar a placer. También pretendemos aquí ir vertiendo una especie de colección de curiosidades técnicas vinculadas con el oficio de crear acciones. El origen de esa colección está en el laboratorio de bola de carne a cargo de Micaela Gramajo y Bernardo Gamboa, donde semana a semana vamos ejecutando e inventando diversas escenas y ejercicios técnicos. Esto entonces pretende ser el correlato escrito de dicho laboratorio, el cual es habitado ocasionalmente por colegas diversos que se acerquen para  compartir sus propias curiosidades y jugar con nosotros. Hay mucha gente a la que le iremos agradeciendo en el camino cada encuentro pasado y futuro.  

La actual inquietud de escribir responde a la necesidad de compartir esas curiosidades o saberes técnicos, no solo a través de los resultados en montajes específicos, sino en textos que hagan de nuestros experimentos algo comprensible y a la mano de otrxs creadorxs que estén interesadxs en reproducirlos en sus procesos de creación.

Si esta ventana de diálogo entre nuestro laboratorio y otrxs colegas se convierte más adelante en una publicación formal, lo decidirá su pertinencia. Por ahora nos parece interesante reflejar un movimiento vivo al cual le sea legítimo el desorden, la subjetividad, el caos y el fracaso. No nos atreveremos a determinar con letras de oro ninguno de los saberes o curiosidades técnicas que aquí verteremos, pero sí de simplemente compartirlos para provocar divergencias nutritivas en otros procesos creativos. En realidad es probable que este esfuerzo esté motivado tan solo por el deseo infantil de hacer amigxs. Queremos decir: -Miren ¡hacemos esto! ¿Les gusta? ¿Les sirve? ¿Vamos por un café mañana para platicarlo? ¿Quieren venir un día con nosotrxs para jugar un poco?

Usaremos este espacio al fin para vomitar, despotricar, halagar, mostrar, bailar, reír, pelear contra lo que nos da vergüenza pelear en Facebook, compartir lo que nos daría pudor en Instagram, reflexionar sobre lo que sería aburrido reflexionar en un teatro, etc. Quizá el blog es como una casa a la que otrxs están invitadxs pero que mantiene la introversión necesaria que le proporcionan sus paredes electrónicas, mientras que otras plataformas son como el campo abierto o la calle donde siempre da miedo que te muerda un lobo o pisar una caca de perro.

En esta pequeña casa-blog sin embargo todxs están invitadxs a entrar. Encontrarán momentos de adrenalina y también se toparán con zonas áridas, pero cada paisaje aquí dibujado podrá cobrar sentido pleno solo en la medida en que sea interpretado y sobre todo practicado por ustedes, a su manera y estilo en sus proyectos de creación. Tomen entonces ustedes lo que les sirva de esta sala de reflexión, confiando en su propia versión de las cosas y no en la nuestra.

                                                       Un artefacto inflamable

                     Producto de laboratorio 

                                                       Desmontar en el camino con paciencia

                     Su aparente rigidez no es tal. Manéjese con cuidado  

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